Reto cinco líneas – Enero 2017


Ayer una compañera de trabajo, Cristina, me contó que paseándose por Twitter se enteró, casi por accidente, de la existencia de este blog. Cierto y verdad que Estefanía no ceja en su empeño de que no lo abandone. Ya son muchas señales las que me hacen volver. El reto de Adella es la mejor forma de hacerlo y esta herencia escrita el mejor de los regalos que puedo daros. Por insistentes. Gracias.

Reto cinco líneas – Junio 2016


Ya no sé cuantas veces he participado en el reto de las cinco líneas pero esta vez me está costando mucho esfuerzo encontrar las palabras adecuadas y, me conozco, hasta que no lo consiga no voy a parar. Estoy mirando en el interior de mi cabeza pero no encuentro nada, ya he borrado cinco textos. Sólo espero encontrar pronto la manera de colocar en este texto la palabra ‘introducción’ o me voy a volver loco.

La otra noche vimos en casa La vida secreta de Walter Mitty y desde entonces una canción se repite constantemente. El Space Odity de David Bowie. Una canción espectacular que entra dentro de mi top ten de canciones para no olvidar. Mi top ten contiene unas cuantas decenas de canciones y aún no está cerrado. Hay canciones, como esta, que no se pueden dejar escapar. Por eso he seguido dándole vueltas al reto de Adella y, bueno, salen estas letras…

La introducción a la canción era muy suave. Un ligero teclear de sintetizador me trasladó al espacio, a la nada. Sólo desde el interior de la nave pude disfrutar del resto de la canción. La melodía poco a poco fue creciendo hasta el punto de inflarme el pecho y oprimirme el corazón tan fuerte que, inevitablemente, tuve que cantarla para todos los que escuchaban en ese canal… Y las estrellas lucían hoy muy diferentes.

Entonces me he dado cuenta que la escena que merecía contar en este reto no era mía porque ya estaba escrita y la acababa de ver. Formaba parte de la película de la que os hablaba. Una película bonita. De esas que parece no te van a decir nada, (no le puse muchas expectativas), pero sin esperarlo te suben el ánimo.

Tanto la banda sonora como la fotografía son espectaculares y la historia ya os digo… si no la conocéis dadle una oportunidad.

Esta es la escena:

Cuando ya lo daba todo por perdido la imaginé a ella. Con una suave introducción de guitarra y una voz dulce y embriagadora empezó a cantar la canción que tantas veces me animó a conseguir lo imposible. Me paré a escucharla unos segundos hasta que comprendí que no podía detenerme allí y, corriendo lo más rápido que pude, salté al interior del helicóptero que me llevó hasta ella. La aventura del amor.

Salmo 23


Estamos viendo en casa una serie que nos tiene muy enganchados que se llama House of Cards en la que enseñan la parte oscura de la política americana. Espero que sea ficción pura y dura, la verdad.

Las tramas son espectaculares pero creo que no hay ninguna acción desinteresada en el guion. Los protagonistas son Kevin Spacey y Robin Wrigt. Espectaculares. Una pareja en la ficción que da miedito… ¿Y por qué te cuento esto?. Aparte de para que la veas tú también, porque leyendo una noticia de La Verdad de Murcia esta mañana me he acordado de una de las historias de la serie:

Ahora voy a hacer un pequeño Spoiler así que
puedo entender que no leas de aquí en adelante.

Una de las acciones que lleva a cabo el protagonista es un plan para dar trabajo a todos los americanos que lo necesiten. Este proyecto se llama “America Trabaja” y lo que hace es eliminar pensiones, fondos de emergencia, etc… para poder generar empleo público o subvencionar el empleo privado. Lo que se dice en mi pueblo desvestir a un santo para vestir a otro. Pero ojo, así la gente que trabaja puede ahorrar y pagarse su jubilación. Lo normal, ¿verdad?.

Bueno, la noticia de La Verdad es esta:

Educación quita a un instituto la mitad de plazas de una FP que implantará la UCAM (Si no eres de Murcia la “UCAM” es la Universidad Católica San Antonio, ejemplo del buen hacer donde los haya).

Se ve que en la Consejería de Educación de la Región de Murcia hay alguna seriéfila iluminada (llámese María Isabel Sánchez-Mora Molina o señora consejera) a la que se le ha aparecido la virgen y ha pensado que una buena forma de generar empleo es quitar a la educación pública un grado que está muy solicitado, (unos 200 alumnos que se quedan fuera cada año por falta de plazas), para que así cualquier empleador piadoso, caritativo y con iniciativa pueda afianzar su imperio educativo con esta oferta que la consejería sirve en bandeja de plata.

El señor es mi pastor, nada me falta. (Salmo de David. 23).

Black man in a white world


Hace unos días descubrí a Michael Kiwanuka y no se las vueltas que le he dado a su música en Spotify. Tiene canciones poderosas y bonitas que no te las quitas de la cabeza. Una mezcla de soul y folk a lo Van Morrison. Brutal. Una voz de esas que se te agarran dentro.

(…) I feel like I’ve been here before
I feel that knocking on my door
I feel like I’ve been here before
I feel that knocking on my door
And I’ve lost everything I had
And I’m not angry and I’m not mad

I’m a black man in a white world (…)

El enlace de Van Morrison es a la canción Days Like this, una de mis canciones preferidas con la que he querido, soñado y volado muchas veces. Cosas que hacen las canciones…

When it’s not always raining there’ll be days like this
When there’s no one complaining there’ll be days like this
When everything falls into place like the flick of a switch
Well, my mama told me, “There’ll be days like this”

When you don’t need to worry there’ll be days like this
When no one’s in a hurry there’ll be days like this
When you don’t get betrayed by that old Judas kiss
Oh, my mama told me, “There’ll be days like this”

When you don’t need an answer there’ll be days like this
When you don’t meet a chancer there’ll be days like this
When all the parts of the puzzle start to look like they fit
Then I must remember there’ll be days like this

There’ll be days like this

When everyone is up front and they’re not playing tricks
When you don’t have no freeloaders out to get their kicks
When it’s nobody’s business the way that you wanna live
I just have to remember there’ll be days like this

When no one steps on my dreams there’ll be days like this
When people understand what I mean there’ll be days like this
When you ring out the changes of how everything is
Well, my mama told me, “There’ll be days like this”

Oh, my mama told me, “There’ll be days like this”
Oh, my mama told me, “There’ll be days like this”
Oh, my mama told me, “There’ll be days like this”
Oh, my mama told me, “There’ll be days like this”

La otra mejilla


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Cuando me he encontrado con esta viñeta de Manel Fontdevila en eldiario.es no he podido evitar pensar en el ministro Jorge Fernández Díaz, su ángel de la guarda y su virgencita cargada de melladas. Los tres, bien juntitos, regocijándose en la lectura de la parábola de la otra mejilla y riendo a carcajada limpia pensando en lo tontos que somos y que, a pesar de ser él el fervoroso creyente, seamos nosotros, los ciudadanos que los mantenemos ahí los que mantengamos esta fe ciega (tuerta para Ester Quintana) creyendo que los mismos que nos han hundido en la miseria serán los mismos que nos iluminarán y nos mostrarán la salida (o entrada) a un mundo mejor. Todo muy divino.

Off


Lo que echo de menos tener días off.

Este término lo empecé a usar hace unos 15 años en mi primer viaje a Marruecos. La idea era pasar un día en soledad (soledad de conocidos) y dedicarme a cuidarme y a aprender. He estado cuatro veces en ese país que me fascina y esta rutina la he hecho en cada viaje, siempre a la mitad del mismo. Os cuento el día off, como transcurría:

Chefchaouen
Plaza Uta el Hamman (Chefchaouen)

Como en Marruecos la prisa ‘puede matar’ el madrugar era algo subjetivo, dependía de cuando te acostaras así que sin mirar el reloj empezaba el día con un buen desayuno a base de zumo de naranja, café con leche y dulces. Sin prisa y tranquilo.

Siempre he viajado con gente y sabían que ese día yo no existía. Básicamente porque como era el que conocía aquello me tenían de guía y yo necesitaba descansar (y ellos aprender a vivir sin supervisión, difícil tarea para pseudo-adultos). Después de eso me gustaba pasear sin rumbo por la medina de la ciudad en la que me encontrara: Ashilá, Chefchaouen, Fez, Marrakech, etc. La que más me ha gustado siempre es la de Fez aunque por pequeña y acogedora la medina de Chefchaouen es ideal.

Paseando, hablando con los artesanos, tomando té… llegamos a uno de los mejores momentos: pasar por el barbero. Un buen afeitado, tomando té y con buena conversación es algo que se ha perdido en España y es un lujo asequible que deberíamos seguir consumiendo sólo por la tranquilidad del momento. Ahora hay mucho hípster barbudo que paga cantidades desorbitadas por recortarse y acicalarse pero eso es otra cosa.

Barbero
Este soy yo, relajadico y dejándome hacer.

No me había dado cuenta y  ya podría haber pasado hasta el tiempo de comer pero siempre encontraba un sitio donde tomar una buena sopa caliente, exquisitas, y un buen tajin o un couscous de verduras. Lo recuerdo y empiezo a salivar. ¡Qué bien se come en Marruecos!. Y qué buenas charlas con los de allí. Puedes juntar la comida con la cena si encuentras una buena conversación, buen té y unas pipas de kifi. Pero ese día no era para eso. Después de comer y una siesta el paseo continuaba pero esta vez con rumbo fijo al hamman. Un par de horas de vapor y masajes vigorosos te dejaban nuevo. Como flotando. Recuerdo la primera vez que fui a un hamman. Esa experiencia es alucinante. Un lugar muy familiar. Los padres van con sus hijos, amigos, familiares. Van todos. El ambiente es oscuro y tranquilo. Invita al descanso.

2006_Chefchaouen-Hamam
Uno de los Hamman de Chefchaouen

Imaginad cuando salía de allí, relajado, bien limpio, flotando… Directo a por otro zumo de naranja que me diera energía y entonces si, a reunirme con los míos para disfrutar de un buen té y una cena cargada de risas, especias y buena compañía.

¿Entendéis que lo eche de menos?.

Ahora esos raticos son mucho más cortos y suelen ser por la noche en casa, cuando las chicas se acuestan y me quedo solo, en el huerto, sentado en una silla entre los árboles pensando en nada y disfrutando de mi.

Reto cinco líneas – Mayo 2016


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Este mes no apuro tanto con el reto de Adella.

Las palabras elegidas son: Poeta, escucha y perfume. Y esta es mi aportación:

Cada noche, de madrugada, bajo al huerto y me siento entre los limoneros. Enciendo un cigarrillo y me dejo llevar por los sonidos que me rodean. Grillos, mirlos, viento, mi respiración y las estrellas. El perfume de azahar invade mi cuerpo y se me agarra dentro. Toda esa música, escena bucólica, es como la voz del poeta que embelesa con sus versos. Me gusta pensar que es la noche la que nos escucha.

Espero que os guste.

Si queréis saber más en el blog: Las palabras soñadas de Adella Brac tenéis toda la información, además de que vais a poder leer las aportaciones del resto de participantes.