Reto cinco líneas – Junio 2016


Ya no sé cuantas veces he participado en el reto de las cinco líneas pero esta vez me está costando mucho esfuerzo encontrar las palabras adecuadas y, me conozco, hasta que no lo consiga no voy a parar. Estoy mirando en el interior de mi cabeza pero no encuentro nada, ya he borrado cinco textos. Sólo espero encontrar pronto la manera de colocar en este texto la palabra ‘introducción’ o me voy a volver loco.

La otra noche vimos en casa La vida secreta de Walter Mitty y desde entonces una canción se repite constantemente. El Space Odity de David Bowie. Una canción espectacular que entra dentro de mi top ten de canciones para no olvidar. Mi top ten contiene unas cuantas decenas de canciones y aún no está cerrado. Hay canciones, como esta, que no se pueden dejar escapar. Por eso he seguido dándole vueltas al reto de Adella y, bueno, salen estas letras…

La introducción a la canción era muy suave. Un ligero teclear de sintetizador me trasladó al espacio, a la nada. Sólo desde el interior de la nave pude disfrutar del resto de la canción. La melodía poco a poco fue creciendo hasta el punto de inflarme el pecho y oprimirme el corazón tan fuerte que, inevitablemente, tuve que cantarla para todos los que escuchaban en ese canal… Y las estrellas lucían hoy muy diferentes.

Entonces me he dado cuenta que la escena que merecía contar en este reto no era mía porque ya estaba escrita y la acababa de ver. Formaba parte de la película de la que os hablaba. Una película bonita. De esas que parece no te van a decir nada, (no le puse muchas expectativas), pero sin esperarlo te suben el ánimo.

Tanto la banda sonora como la fotografía son espectaculares y la historia ya os digo… si no la conocéis dadle una oportunidad.

Esta es la escena:

Cuando ya lo daba todo por perdido la imaginé a ella. Con una suave introducción de guitarra y una voz dulce y embriagadora empezó a cantar la canción que tantas veces me animó a conseguir lo imposible. Me paré a escucharla unos segundos hasta que comprendí que no podía detenerme allí y, corriendo lo más rápido que pude, salté al interior del helicóptero que me llevó hasta ella. La aventura del amor.

Tarde de series: Jessica Jones + House of Cards


Desde hace unas semanas y cuando las fuerzas y el reloj lo permiten estoy siguiendo un par de series. Hacía tiempo que no buscábamos el hueco para ver una serie pero con Netflix hemos vuelto a engancharnos.

Jessica-Jones

Yo estoy viendo Jessica Jones, que por lo visto está basada en unos comic de Marvel. La serie está muy bien, me está gustando mucho. ¡Y eso que yo no he sido nunca de súper héroes!. No he visto ninguna de esas sagas de súper villanos ni bichos raros con poderes sobrenaturales. Pero el caso es que esta serie no se rige por ese tipo de personajes. La protagonista es la antagonista de las súper heroínas. Alcohólica, con un pasado complicado y perturbador y un “problema” con el que tiene que terminar y no sabe muy bien cómo.

Si os gustan las series y este tipo de historias echadle un vistazo. Hay 13 episodios en una sola temporada. A mi me quedan dos episodios para terminarla y no se si es una temporada cerrada o tienen intención y guión para continuarla.

Me animó a verla el programa que le dedicó mi amigo Miguel Ángel en su podcast: Series por Momentos.

house-of-cards2

La otra serie que estamos viendo en casa es House of cards (también en Netflix). Estamos a punto de terminar de ver la segunda temporada. Es un thriller político protagonizado por Kevin Spacey, Robin Wright y Kate Mara. Esta serie enseña el lado más oscuro de la política y aunque está ambientada en Washington DC (USA) y la política que allí se hace creo que se podría llevar a cualquier país del mundo. Dramática, inquietante y perturbadora. Una pasada. Está basada en una serie británica de 1990 y el cuento no cambia nada… Estamos apañados.

De esta serie (y muchas otras) podéis encontrar un podcast en la red de podcast Por momentos.

Espero que os gusten.

El videoclub de mi barrio


VideoOnDemandAyer me pasó algo curioso. Después de ver un email de Fnac en el que me ofrecían el DVD de Spectre, la última película de James Bond, entré a Youtube a ver el tráiler de la película y acto seguido fui al buscador de google para buscar dónde podía alquilarla y a qué precios. La búsqueda que solicité fue esta: James Bond Spectre online. Los resultados fueron sorprendentes. A primera vista ni un solo enlace a una web de alquiler o compra de películas. Todas las direcciones eran de webs de streaming o descargas. Así en la primera, segunda, tercera y cuarta página. No seguí buscando. De hecho ni me molesté en realizar otras búsquedas y pensé que cuando la quiera ver me voy a ir a mi videoclub, el de mi barrio, y la alquilo.

Montar servicios de alquiler o visionado por suscripción no debe ser barato pero, ¿cómo no se promocionan más en la web?. ¡Si es su mercado!. De casi cualquier cosa que busques salen enlaces patrocinados. Deberían salir los primeros en este tipo de búsquedas y no es porque no haya empresas de este tipo funcionando en España. Tenemos a Netfilx, Wuaki, Filmin, iTunes, el mismo Google, Nubeox (del grupo A3Media), Yomvi (de Movistar+) y otras que se me olvidan o no conozco. HBOgo dice que antes de fin de año también va a estar en España.

Si quieren tener más clientes deben gastar en publicidad y promoción. Si no conciencian a su público objetivo les va a costar aumentar su cuota de clientes. La piratería, con la llegada de estos servicios, cada vez es menor pero sigue siendo muy difícil encontrar la oferta legal. O conoces al proveedor o te puedes volver loco.

Yo he pasado de descargar todo lo que se me antojaba a comprar lo que voy a usar: Aplicaciones, libros, música, películas y series. Tras una enriquecedora discusión en Twitter con Lorezo Silva  entendí que el creador puede elegir cómo vender su obra, por el canal que sea, y ser él o el canal de distribución que él decida quien elija esos precios. Debo ser yo quien decida comprar o no.

A esto último habría que añadirle muchos puntos y aparte como el que la tecnología debería permitirme como comprador poder prestar esas obras compradas a quien yo quiera como si de un formato físico se tratara, pero lo básico y claro es eso y de esos puntos o escribiré en otro artículo.

¿Dispuestos a pagar por contenidos digitales en casa desde internet?.


Empiezan a aparecer opciones “legales” y en condiciones que nos ofrecen contenidos digitales a precios competitivos y de muy buena calidad. Tenemos Last.fm. Tenemos Goear.com. Tenemos Rockola.fm. Tenemos Spotify. Tenemos HULU. Tenemos TVGorge… Ahora aparece Filmin. Todo un descubrimiento para los cinéfilos y en castellano. Películas de muy buena calidad, dobladas y a precios populares. ¿O pagar 1,95 € no son precios populares?. ¿Estáis dispuestos a pagar por utilizar estos servicios o pensáis que la cultura debe ser gratuita?. Otros medios y otros soportes. Ni mucho menos nos acercamos a la plataforma ideal. Los precios en la mayoría de servicios siguen siendo demasiado elevados y a eso hay que sumarle el alto precio que pagamos en España por una conexión a internet ridícula que no hace si no aumentar el costo que nos suponen estos servicios. Ya veremos dónde acaba todo. Por lo pronto yo voy a seguir aprovechándome de todos estos servicios que os he comentado y que uso aunque siga descargando cultura de la red de forma legal, ya lo han dicho muchos jueces

Los hombres que no amaban a las mujeres (II)


Los hombres que no amaban a las mujeres

Fotograma de la película

El sábado por la noche en casa vimos la película, ¡vivan las descargas directas!.

Como película está muy bien, pero después de haber leído el libro… Eliminan partes del libro, a otras les cambian el orden y otras directamente se las inventan para darle coherencia al guión después de tanto recorte. Encima meten cosas que se suponen del segundo y tercer libro.

Con tanta información considero un desacierto no leer el libro que, para los que nos gustan las intrigas propias de una buena novela negra, es genial

Acabemos de una vez por todas con el doblaje en el cine


Yendo de página en página pasando de enlace a enlace veo en la web Pjorge.com la cabecera con la que he empezado este post. En esta página hacían referencia a un artículo de la web Extracine.com en la que defienden las películas en versión original. Estas letras me han hecho recordar las últimas vacaciones en Argentina. Allí no hay películas dobladas. Todo lo que vimos en televisión, (allá no fuimos al cine), lo pasaban en su idioma original y me parece estupendo. Y no es que no lo hagan porque su economía no lo merezca, simplemente que no lo hacen.

Cinema ParadisoFotograma de la película “Cinema Paradiso”

A mi parecer, aquí debería de hacerse lo mismo. Seguro que la primera vez nos parecería extraño, pero aprenderíamos, primero, a apreciar más el trabajo de los actores, etc que han participado de esa película, ya que la calidad aumentaría (y con esto no digo que tengamos malos dobladores), y segundo que nos ayudaría bastante a acostumbrar nuestras “orejas” a otros idiomas y culturas, para mí una cosa va con la otra. Además, ¿no puedes elegir en el dvd de turno los idiomas, subtítulos, sonido?. Pues que los doblajes los dejen para ediciones en dvd, donde se puede decidir, pero el cine. El cine en V.O.